Pedro Morales

Mi historia con el impala se divide en dos partes, mi amor por la marca y el motivo por el cual era un auto de ese estilo…


Cuando yo nací mi viejo era instructor de servicio en GM Argentina, teniendo yo 2 o 3 años un día me llevo con él a la planta de barracas, teniendo que firmar un permiso especial haciéndose cargo de cualquier cosa que pudiese pasarme dentro de la misma (como era tan chico no me acuerdo nada de ésto 🤦🏼🤦🏼🤦🏼) Fui creciendo rodeado de cosas de la marca, lo que fue haciendo el lugar que hoy ocupa en mi, a tal punto, que ese fanatismo hizo que a los 18 años por despreciarle un auto que quería regalarme mi viejo hizo que me quedara a pata hasta comprarme el primero mío a los 24 años…

Él me dio a elegir entre un 600 y un 3cv, mi respuesta fue “quiero una Coupé Chevy”, a lo cual me dijo que no estaba en las opciones, que eran un 600 o un 3cv, y le volví a contestar que quería una coupé chevy, hasta que me dijo 600, 3cv o nada y le dije nada, y la cosa quedó ahí… a los tres meses (pleno invierno) me arrepentí y le dije que le aceptaba el 600, a lo que me respondió que yo había elegido nada así que mi primer auto lo iba a tener cuando yo pudiese comprármelo…


De ahí hasta el presente mi vida transcurrió con más bajos económicos que altos, así que las veces que pude andar en auto era buscando tener algo cómodo y económico para el uso diario… Hasta que me llegó el momento de heredar superpuesto a la proximidad del cumple de 15 de mi hija menor, teniendo el salón definido y por las características del mismo (el auto recorría casi 100 metros dentro del mismo) y estando buscando un repuesto para el taller, se cruza en el buscador un aviso de un impala 59 bastante sano como para llegar con el tiempo a ponerlo en condiciones para la fiesta (era marzo del 18 y la fiesta en diciembre), le consulté a mi pintor a ver si me embarcada en la empresa y me dijo que si parábamos el taller llegábamos, no fue ese auto, tenía demasiadas faltantes, pero me quedó la idea de sorprender a mi hija de esa forma así que busqué incesantemente por todos los medios posibles hasta que en junio llegaron la coupé y el cuatro puertas que tengo ahora, por si no conseguía algo poder manotearlo del otro, cosa que no hizo falta.

De ahí a diciembre fue laburar sin parar incluidos domingos y feriados hasta terminarlo el día anterior a la fiesta, jueves 13 de diciembre a las 23hs… durante todo el proceso la idea era venderlo luego del festejo para llegar a mi asignatura pendiente, la coupé chevy, pero la emoción y sorpresa de mi hija sumado a lo indescriptible en palabras de su entrada, me pusieron una barrera emocional para hacerlo y, si bien lo tengo en venta, es a un valor fuera de mercado como para que no se concrete…

Buscaré llegar a la coupé por otro camino, ya que casi todo mi dinero está invertido en el…

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